¿Cómo poder vivir sin trabajar? ¿Es posible?

Hace poco terminó de transmitirse una divertida serie televisiva que, con el nombre de “Con el culo al aire”, narraba las peripecias de varias personas sin trabajo viviendo en un camping. Para algunos esto es solo ficción, pero la mayoría sabemos que es algo más usual de lo que estamos habituados a admitir en nuestra sociedad.

Vivir sin trabajar es la última opción de aquellas personas que han sido afectadas por la crisis, el paro y la escasez de empleo. Sin embargo, no es un reto imposible, gracias a la labor del servicio de asistencia social que presta el gobierno a los sectores menos favorecidos. Ejemplos son las pensiones, el pago por paro y la asistencia a madres solteras y familias numerosas, que no pueden sostenerse con los ingresos básicos.

Otra manera que adoptan muchos para vivir sin trabajar es reducir su nivel de vida, poniendo en venta las posesiones menos útiles o mudándose a pisos económicos. Esto de manera momentánea, solo mientras recuperan su trabajo o buscan uno nuevo.

 

Vivir sin trabajar gracias a las facilidades del Internet

Claro que cuando decimos “sin trabajar” nos referimos a un puesto laboral estable, con los beneficios que este conlleva. Por otro lado, tampoco queremos decir que quienes viven de esta manera no realicen algún que otro trabajillo. Y es ahí donde Internet entra en el juego.

La red de redes nos asiste a la hora de buscar algún empleo de medio tiempo, aunque sea por una semana, o para ganar dinero por otras vías. En la actualidad, se han vuelto populares las páginas web donde a través de PayPal y otros medios de pago, los usuarios pueden recibir dinero por sus acciones en la red.

Ya sea realizando alguna manualidad esporádica o revisando propaganda e incremento el número de “likes” de un website, Internet se ha convertido en una ayuda para aquellos que, por ahora, apuestan por vivir sin trabajar. Aunque lo más probable es que termines por buscarte un empleo, porque trabajar para internet puede resultar más estresante y llevar más esfuerzo que un horario de oficina.